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EL LIBERTADORFrom: fmoronesj@casasgeo.com (CABALLERO DE LOS OLIVOS.) inseparable de la Historia y en el caso concreto de México pone de manifiesto cómo la mayoría de los mexicanos hemos permitido que una minoría haga de la Historia un foro para la expresión de sus tendencias políticas, por tanto: “En nuestra historia, los protagonistas y hechos, no sólo se han desvirtuado en su momento histórico, sino que se han ido deformando con el transcurso del tiempo, subordinando los conceptos y las ideas a las figuras y a las imágenes”1. Visión Maniquea de la historia. Iturbide el “malo” y Juárez el “bueno”. Los dos casos más concretos para ilustrar tal proposición son don Agustín de Iturbide y don Benito Juárez. Los enemigos políticos de Iturbide valiéndose de su fuerza grupal y de la buena fe del Emperador, se confabularon en su contra. En el Congreso los diputados Santa María, Michelena, Ramos Arizpe, Iturribaría, Mayorga y Rocafuerte, entre otros, pertenecientes a la masonería escocesa, ¡siempre las ideas políticas!, maniobraron para destronar a Iturbide; pero desde entonces empezó a intervenir un elemento nefasto para México, la influencia de los Estados Unidos de Norteamérica. El agente confidencial de los EE.UU. en México, Joel R. Poinsett consideraba a Iturbide como un estorbo pues había rechazado la petición de los vecinos del norte, consistentes en la entrega de Texas, Nuevo México, las dos Californias y la mayor parte de Coahuila y Sonora. El destino de Iturbide quedó marcado desde entonces: “Si Poinsett lograba el cambio de límites propuesto por el gobierno angloamericano, se reconocería a Iturbide, si no, había que derrocar al Emperador”2. Mapa Tratado McLane Los hechos no se pueden negar, Iturbide fue derrocado y después asesinado; posteriormente los Estados Unidos se apoderaron de más de la mitad del territorio mexicano, aunque no todo el que estaba comprendido en la petición de Poinsset. Actualmente a Iturbide no se le reconoce como Padre de la Patria, no obstante haber sido el consumador de la Independencia, por el contrario es catalogado como ambicioso y traidor, “un apestado de la Historia”3. En cambio, Benito Juárez, Presidente inconstitucional de los Estados Unidos Mexicanos, porque él solo se nombró, y si esto fue válido dejó de serlo cuando en ese mismo año, sin permiso del Congreso, como lo marca la Constitución Mexicana, salió del país, como Presidente y para obtener el apoyo de Estados Unidos, se atrevió a firmar un documento en el cual se comprometió: 1o. Entrega de Baja California a Estados Unidos; 2o. Cesión a éstos, de derechos de tránsito por Tehuantepec y por la frontera norte, hasta Guaymas y Mazatlán, mediante caminos que serían protegidos por Estados Unidos (Tratado McLane-Ocampo, 4 de abril de 1859)4. El Tratado no llegó a concretarse, pero la intención es elocuente. Por otra parte a Juárez es imputable el gran robo que hizo a los mexicanos, con la Ley de Desamortización de los bienes de la Iglesia, lo cual no fue más que una vil obra de rapiña; y decimos a todos los mexicanos, porque las iglesias, tanto su finca como sus tesoros pertenecen al pueblo quien los paga con sus limosnas. No obstante haber sido un usurpador de la Presidencia, ladrón de los bienes del pueblo en la persona de la Iglesia y asesino de la inocencia de los niños con la educación laica, es el santon de la Historia oficial. El héroe de las calles principales en toda la República, de quien hasta hace poco se reproducían en cantidad industrial bustos y fotografía. Conclusión Juárez fue lo que fue y Don Agustín de Iturbide y Arámburo es el padre de la patria. 1Trilogía de los Satanizados. José Antonio Jiménez Díaz. 2México Tierra de Volcanes. Joseph Schlarman. 3-4Historia de México. Carlos Alvear Acevedo.
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